¿Cómo te miras cuando te miras?

Hola,

¿Te has parado a pensar cuánto influye la forma en que te miras en cómo te sientes cada día?

La imagen corporal no es solo el reflejo que devuelve el espejo. Es también esa voz interna que opina, compara, exige o celebra. Es el peso (o la ligereza) con la que habitamos nuestra piel.

Y a menudo, sin darnos cuenta, esa imagen se convierte en una jaula silenciosa.

✨ Trabajar en la relación con nuestro cuerpo no es un acto frívolo. Es un camino hacia la libertad.

Es poder moverse con más presencia. Vestirse sin esconderse. Aparecer en una foto sin querer borrarse. Gozar de un día de playa sin taparse. Disfrutar del cuerpo como un lugar donde vivir, no como un objeto que juzgar.

🌿 Pequeño ejercicio de observación: “¿Cómo me veo cuando me miro?”

Busca un momento tranquilo.

Mírate al espejo o elige una fotografía reciente donde aparezcas.

Escucha lo primero que piensas. ¿Dónde va tu mirada? ¿Qué te dices? ¿Hay crítica, ternura, indiferencia?

Haz una pausa. Pregúntate: ¿Esa voz es realmente mía? ¿O la heredé de otros (familia, sociedad, redes)?

Cambia de lente. Mira tu cuerpo como a una amiga. ¿Qué parte de ti te ha sostenido últimamente? ¿Qué lugar de tu cuerpo te ha permitido disfrutar, descansar o expresarte?

No se trata de gustarse a toda costa. Se trata de empezar a ver con otros ojos.

Una mirada más amable. Más tuya. Más libre.

Te leo si te apetece compartir.

Y si este tema te remueve o te interesa, seguirás recibiendo más recursos, reflexiones y ejercicios como este.

Un abrazo,

Blanca.

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