¿Y si tu cuerpo fuera un lugar donde estar en paz?

Hola,

Hoy quería plantearte una mirada diferente… tu cuerpo, como tu casa.

Nos enseñaron a mirar el cuerpo desde fuera: como una silueta que encaja o no encaja, como algo que mostrar, cambiar o esconder.

Pero pocas veces nos invitan a habitarlo.

El cuerpo no es una vitrina. Es una casa.

Un lugar al que llegas cuando respiras profundo.

Cuando te recoges en el pecho, cuando aflojas la mandíbula, cuando te quedas contigo.

Cuando en vez de exigirte, te sostienes.

Y si lo piensas… ¿qué pasaría si, en lugar de pelearte con tu cuerpo, empezaras a tratarlo como un hogar?

Vamos a hacer un pequeño ejercicio: “El cuerpo como casa”

Durante el día de hoy, presta atención a estos momentos:

Cuando te estiras al despertar.

Cuando saboreas algo que te gusta.

Cuando sientes alivio al descansar.

Cuando abrazas o te abrazan.

Cuando respiras y te das cuenta.

📝 Al final del día, escribe tres gestos o momentos en los que tu cuerpo te haya cuidado, acompañado o sostenido.

No tienen que ser grandes cosas. A veces basta con notar que sigues aquí.

✨ Y entonces, quizás, te des cuenta de esto:

Que si tu cuerpo te permite tanto —andar, sostener, sentir, vivir—, también merece que lo cuides.

Merece descanso, no solo esfuerzo.

🍃Así que hoy ofrécele: cremas suaves, manos que acaricien, agua fresca, alimento nutritivo, movimiento que le siente bien.

Merece no ser castigado.

Merece respeto.

Merece ternura.

Porque no solo eres mente. No solo eres emociones.

También eres piel que siente. Y te acompaña.

Te leo si quieres compartir cómo te ha resonado.

Y si este camino de reconciliación con tu cuerpo te toca, en los próximos días seguimos caminándolo juntas.

Con cariño,

Blanca.

Autoimagen corporal y verano: cómo vivir tu cuerpo con menos juicio y más libertad

¿Te cuesta mostrar tu cuerpo en verano?

Si alguna vez has evitado la playa, el bañador o ciertas prendas por vergüenza, no estás sola.

Como psicóloga, trabajo frecuentemente en autoestima y autoimagen corporal en mi consulta de San Antonio de Benagéber, sé que muchas mujeres viven el verano con más tensión que disfrute.

Y durante mucho tiempo, a mí también me pasó.

No era solo una incomodidad física.

Era la sensación constante de que mi cuerpo “no era el adecuado”.

Demasiado esto. Muy poco aquello. Siempre con algo que esconder.

📌 ¿Dónde aprendimos a tratar así a nuestro cuerpo?

La mayoría de los mensajes que recibimos desde niñas nos enseñaron a mirar nuestro cuerpo como un problema a corregir.

Publicidad, comentarios familiares y ahora redes… Todo parecía señalar que solo ciertos cuerpos eran válidos.

Y así, cada verano podía convertirse en una experiencia cargada de juicio, miedo o resignación.

💬 ¿Qué podemos hacer diferente?

Desde mi trabajo como psicóloga al lado de La Eliana, acompaño a mujeres que quieren reconectar con su cuerpo desde un lugar nuevo: no desde la exigencia, sino desde la autocompasión.

Este concepto, desarrollado por la investigadora Kristin Neff, habla de una forma de compasión que no solo consuela… también protege, defiende y pone límites al daño.

🌊 ¿Y si este verano fuera un acto de dignidad?

No se trata de amar cada parte de tu cuerpo de inmediato.

Se trata de respetarte mientras lo habitas, de no seguir escondiéndote por estándares que no elegiste.

Puedes empezar por pasos pequeños:

Dejar de pedir permiso para existir. Rodearte de miradas que no juzguen. Vestirte según tu comodidad, no según tu “aprobación externa”.

🧭 Si estás en San Antonio, La Eliana, Bétera, La Pobla de Vallbona o Ribarroja y quieres acompañamiento…

Estoy aquí para ti.

Trabajo terapéutica psicológica centrada en la autoestima, la autocompasión y el cuidado real.

Porque no tienes que atravesar esto sola.

Y porque mereces habitar tu cuerpo con dignidad, también en verano.

📍 Psicóloga – autoestima y autoimagen corporal.

Blanca Izquierdo, Psicóloga

📌 Consulta presencial en San Antonio de Benagéber.

📬 Atención online donde gustes.